El Senado brasileño aprobó esta noche el acuerdo entre Brasil y el Vaticano que establece una nueva situación jurídica de la Iglesia Católica en el país y que suscitó polémicas en los últimos meses debido que la república es constitucionalmente laica.
El pacto fue firmado en noviembre de 2006 entre el Papa Benedicto XVI y el presidente Luiz Lula da Silva ya había sido aprobado por la Cámara de Diputados y debe entrar en vigor en los próximos días.
Parte del arco político y otras religiones criticaron que se nombre apenas a la Iglesia Católica en el párrafo sobre educación religiosa.
El acuerdo prevé que "la educación religiosa católica y de otras confesiones religiosas, de matrícula facultativa, constituye disciplina en escuelas públicas primarias, sin ningún tipo de discriminación".
Para los críticos la presencia de la palabra católicos causará confusiones, dado qeu actualmente una escuela pública ofrece enseñanza religiosa de común acuerdo con los padres de los alumnos.
El acuerdo entre el Vaticano y Brasil señala además que el país reconoce a la Iglesia Católica, con fundamento en el derecho de la libertad religiosa, "el derecho de desempeñar su misión apostólica garantizando el ejercicio público de sus actividades, observando el orden jurídico brasileño".
sábado, 10 de octubre de 2009
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