
La Paz, 30 abr (ABI).- Juan Carlos Gueder Bruno, miembro de la ultraderechista Unión Juvenil Cruceñista (UJC) y sumariado por delitos de terrorismo, admitió el jueves que suministró armas al grupo del boliviano croata Eduardo Rózsa, articulador de una célula de mercenarios internacionales que planeaba un magnicidio en Bolivia.
"Estoy acusado de terrorista y mi único delito fue vender un arma de fabricación artesanal, marca Breno, antigua, a Rózsa, por el valor de mil dólares", dijo Gueder Bruno en un contacto con la prensa en La Paz, un día después de comparecer ante una comisión de fiscales que investiga un nido terrorista y una intentona de separar Santa Cruz de Bolivia.
Relató que su nexo con Rózsa fue el paraguayo Alcides Mendoza Malavi, quien lo condujo hasta un almacén (stand) de la Cooperativa de Teléfonos de Santa Cruz, en los predios de la Expocruz, en el centro de Santa Cruz, donde el mercenario le pidió el mayor número de armas posible, en una primera reunión que se realizó en enero pasado.
"Me retire del plan de captación de los recursos cuando (Rózsa) dijo, en la segunda reunión, que quería atentar contra la vida del gobernador (prefecto de Santa Cruz), Rubén Costas y (su colega de Beni), Ernesto Suárez Sattori", reveló el asesor de la UJC, aprehendido el martes en Santa Cruz y ahora procesado en La Paz.
Gueder Bruno narró que Rózsa le ofreció convertirse en un nexo "en el tema cruceño (tal vez la secesión de Santa Cruz)", como también matar autoridades para sembrar caos en el país.
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