La versión oficial señala que los policías abatieron al rumano-húngaro Magyarosi Arpak, al irlandés Michael Dwyer y al boliviano-húngaro-croata Eduardo Rózsa Flores, mientras que fueron detenidos el boliviano-croata Ramiro Francisco Tadic, y el rumano-húngaro Elod Toaso.
La policía informó en una conferencia de prensa realizada pocas horas después de la existencia de un depósito de armas de largo alcance, sub ametralladoras, municiones, explosivo plástico, similar al empleado en el atentado a la casa del cardenal Terrazas, y la tapa del envase en el que presumiblemente se dejó la carga que estalló la madrugada anterior.
Pero más allá de las armas halladas, el centro de la noticia estaba representado por el almacén ferial donde estaban escondidas y que pertenece a la Cooperativa de Teléfonos de Santa Cruz de la Sierra (Cotas), una moderna empresa de dominio exclusivo de acaudalados empresarios y líderes de esa zona de pública militancia opositora al gobierno de Morales.
En el historial ampliamente difundido en Internet de Rózsa Flores, hijo de un húngaro de militancia comunista que se radicó en Santa Cruz de la Sierra, se menciona su actuación como comandante de una brigada internacional en la guerra de los Balcanes, integrada por 380 mercenarios procedentes de 20 países y con la meta de independizar a Croacia.
sábado, 25 de abril de 2009
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