El gobierno de Paraguay llamó ayer al embajador de Brasil en Asunción para expresarle formalmente su queja por la incursión de militares y policías en territorio paraguayo, hecho que enmarcó en frecuentes maniobras de "confrontación y provocación" en la frontera.
El embajador Eduardo Dos Santos recibió la protesta formal de la cancillería paraguaya y a la salida del encuentro consideró que "no hubo violación" de soberanía, aunque admitió que no estaba "muy bien informado" del hecho, del que se comprometió a dar cuenta al gobierno del presidente Luiz Inácio Lula da Silva.
En un comunicado firmado por los ministros de Relaciones Exteriores, Alejandro Hamed, y de Defensa Nacional, Luis Bareiro Spaini, Paraguay denunció la incursión de efectivos brasileños a 30 metros de la frontera seca, en el cruce de caminos entre la Colonia Canindeyú y la Colonia Painerinha, a 30 kilómetros de la ciudad de Salto del Guairá.
En respuesta, la cancillería brasileña informó que está "acompañando" la situación en Paraguay y consideró que el "malentendido" será resuelto sin afectar las relaciones diplomáticas.
miércoles, 26 de noviembre de 2008
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