De la intolerancia racista contra indígenas y campesinos que propugnan cambio a través de la nueva Constitución Política del Estado (CPE) ejercida por los cívicos y funcionarios prefecturales de la denominada "media luna" se pasó al fascismo ideológico contra gente de clase media que piensa diferente a los autonomistas.
Este criterio es esbozado por los parlamentarios del Movimiento Al Socialismo (MAS), que han visto con mucha preocupación esta situación y esperan que se ponga un alto a esta creciente tendencia violenta.
La preocupación del ciudadano no es solo cuidarse de la delincuencia, sino de grupos neofascistas que salen en busca campesinos, indígenas, collas, cambas traidores o cualquier opositor que exprese un desacuerdo a la autonomía "de privilegios" que quieren, señala la Agencia Boliviana de Información (ABI).
El vocablo “camba” es una palabra usada en Bolivia para definir, desde época remota, a la población indígena de los llanos del oriente tropical del país.
Por su parte el diputado Jorge Silva afirmó que las agresiones a campesinos e indígenas han pasado a analistas, ministros, empresarios y todo aquel que esté con el gobierno o cuestione la autonomía con sus estatutos abusivos.
"La violencia fascista tiene el fin de que si uno piensa diferente, no lo pueda expresar y tenga que ocultar sus pensamientos para no ser víctima de la violencia", afirmó Silva.
INTOLERANCIA
Este neofascismo, como lo han calificado políticos, analistas y el gobierno, ha sido la causa del desborde de las amenazas, agresiones físicas e intentos de asesinato que han denunciado muchos afectados, entre ellos intelectuales y gente reconocida públicamente, especialmente en la ciudad de Santa Cruz.
Tal es el caso del ex ministro de Servicios y Obras Públicas, en el Gobierno de Evo Morales, Salvador Ric, quien denunció que miembros del Comité Cívico y la Unión Juvenil Cruceñista intentaron terminar con su vida.
Similar situación la vivió el diputado de Unidad Nacional (UN), Alejandro Colanzi, cuya vivienda también fue víctima de un atentado con explosivos, el atentado fue atribuido también al grupo de choque de la entidad cívica cruceña.
Esta intolerancia ha adquirido un carácter divisionista de Bolivia, ya que a consecuencia de la agresión a los collas (personas nacidas en el altiplano) se promueve la agresión a los cambas (personas nacidas en el oriente), razones que multiplican la discriminación y racismo.
La tendencia fascista que campea en Santa Cruz es efectivamente totalitaria porque necesita controlar todo, hasta el actuar y pensamiento de su población.
La violencia fascista realizada contra personas de diversos grupos, denota la naturaleza antisocial de estos grupos que hacen del fanatismo, el odio y la intolerancia criminal, los cimientos de su conducta individual y grupal.
domingo, 12 de octubre de 2008
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